La Nano Literatura
Por: José Rafael Hernández
El siglo XX trajo consigo múltiples adelantos tecnológicos que tendrán su cenit en los próximos años y siglos, cuando el desarrollo y la masificación de los mismos se efectúen.
Entre todos esos inventos futuristas, los que directa e indirectamente se han popularizado mas rápido son los comunicacionales, quienes a su vez han tenido la capacidad de crear movimientos heterogéneos sustentados en esas nuevas alternativas.
Como dos silentes Caballos de Troya, Internet y La telefonía celular con sus mensajes de texto, o SMS, han tenido la posibilidad de infiltrarse en el diario vivir de la gente, estimulando y propiciando el intercambio entre personas o grupos, globalizando las ideas y dándoles ópticas divergentes, llegando incluso a transculturizarlas y a inventarse universales técnicas lingüísticas o meta lenguajes.
Es así como a la sombra de estos caballos de Troya, nuevos signos y expresiones van sustituyendo a los tradicionales, amenazándolos incluso con sacrificarlos en aras de la rapidez interactiva para escribir o expresar algún sentimiento.
Nada ha escapado a los huracanes que han nacido de la creatividad del hombre, la literatura como arte vital de masas tampoco. A la sustitución del lápiz y papel por teclado y monitor le han seguido innumerables cambios, estructurales e ideológicos.
Han hecho su aparición y masificación los Libros Virtuales o Ebook, los foros con múltiples temas, los periódicos on line, las revistas electrónicas.
La Red es la biblioteca pública más grande que jamás haya existido y como es lógico imaginar, esto ha provocado cambios sustanciales que han permitido transformaciones y nuevas creaciones.
De manera desapercibida estas creaciones a su vez han hecho posible novísimos parámetros, ligados a la comodidad y limitación de espacios, así como también a la perdida progresiva de la costumbre generacional, en muchos casos circunstancial, de leer.
El lector del siglo XXI es conciso, compacto, veloz. Su principal instrumento de lectura es el monitor, quien no posee marca hojas, ni tapa dura, muchos menos espacio para regalarse, ya que el ritmo de vida actual es frenético, practico y en cierta forma demencial. Necesita todo de la manera más sencilla y compacta.
Es por eso que de forma casi desapercibida, heterogénea y transcultural, rescatando sin proponérselo la riqueza del arte de escribir, amenazado seriamente por constantes movimientos de ruptura de órdenes establecidos y de seudo escritores que amparan la mediocridad por el medio cibernético que se lo permite, la Nano Literatura.
Así como la nano tecnología hizo posible la creación de los nuevos inventos, al miniaturizar los componentes con los que se fabrican, esta reducción en la extensión de las obras en varios géneros han hecho posible que el arte se amolde al nuevo lector y le de oportunidad a desarrollar nuevos proyectos, no solo en el marco de este nuevo movimiento sino también en el tradicional.
Se convierte la Nano Literatura en un ejercicio de condensación de ideas, donde sin perder la magia de las imágenes literarias, el autor debe transmitir al lector todo el potencial en pocas palabras.
Un reto acorde con los tiempos que también sirve como ejercicio de escritura a los aprendices y de iniciación a los que por cuestiones de tiempo poco leen.
Tiene el génesis este movimiento en la limitación de espacios en la cantidad de palabras para enviar mensajes SMS y en la estrechez de los foros, o paginas Web para almacenar todos los escritos que son enviados. Así como también a las necesidades que se van creando para interactuar entre los internautas, tales como discusiones, concursos, intercambio de escritos, paginas personales, etc.
No tiene este novísimo movimiento patrones ni creadores definidos como los otros. Es el producto de una necesidad que va proliferando auspiciado por la creatividad y apuntalado por la multiplicidad de factores que han hecho de Internet, la vía comunicacional con mas trafico de la historia.
La Narrativa y la Poesía son los géneros más representativos y utilizados, aunque el Teatro, o los cortos Cinematográficos no escapan, tampoco la Prosa en sus variables o los reportajes puntuales. A sus denominaciones originales se les ha agregado el prefijo de Micro o Mini, en lo personal les llamaría Nano.
La extensión para que estas obras entren en el movimiento tampoco están tipificadas en algún manual de instrucciones, pero a lo largo de los años y de los que han masificado este movimiento a través de concursos o de espacios dentro de las páginas literarias, los límites están englobados en ciertos números.
Las Poesías deben tener extensiones desde 1 hasta 10 líneas o versos. Compuestas normalmente en una o dos estrofas o en varias estrofas libres.
La Narrativa se extiende desde pocas palabras hasta un máximo de 500, siendo un número muy utilizado las 350.
El teatro, en representaciones de un acto y de una duración no mayor de 5 minutos y los cortos metrajes dentro de un estándar de pocos segundos hasta 3 minutos.
La prosa, los escritos reporteriles, de opinión, ensayos, biografías etc, siguen los mismos lineamientos de la narrativa.
Entiéndase que la Nano literatura es algo así como la literatura portátil, la cual puede transportarse en pequeños medios de comunicación.
Es un movimiento que al estar acorde con los medios actuales, proliferará hacia tendencias y nuevas representaciones y tal vez la aceptación académica le tardará en llegar ya que, a pesar de que se expande y masifica velozmente, el medio que la sustenta es volátil y la heterogeneidad de sus participantes con sus creaciones lo hacen poco atractivo comercialmente.
Pero ha llegado para quedarse y ser punta de lanza en el rescate de la literatura como medio de comunicación de masas en el futuro.
lunes 23 de junio de 2008
Coleccionista
La diminuta minifalda negra, resalta unas largas y bien torneadas piernas blancas, propias de alguna escultura griega.Parada al borde de la carretera, cuando la noche comienza a devorarse a la tarde, su grácil figura es una carnada perfecta para algún depredador nocturno.Un vehiculo deportivo rojo se detiene.-¿A dónde vas?Lo mira a los ojos, es un joven atractivo, de pardos ojos y contextura atlética, sin dudas un buen ejemplar para cabalgar de lujuria las próximas horas.-¿A dónde deseas ir? –le responde desafiándolo.La respuesta lo toma por sorpresa pero sus ojos, clavados entre el generoso escote, ya saborean el néctar dulcineo de sus pezones.-¿Qué tal si visitamos juntos el cielo?Le sonríe con picardía, pasando la lengua por los labios pintados de rojo fuego y abre la puerta, dejándose caer con soltura en el asiento, obligándolo a emitir un suspiro, cuando vislumbra la ropa interior roja que se asoma prometedora.Cierra la puerta y lo reta.-¿A dónde íbamos?El magnetismo que emana hacia los hombres es sorprendente, cual una reencarnación de Cleopatra, ellos se rinden a sus encantos sin condiciones.Por unos minutos, mientras avanza el auto y la noche, ve como la mira de reojo, como el felino esperando el momento para devorarla, pero es ella quien toma la iniciativa, hurgando con sus dedos en sus pantalones y explorando con su boca los lugares prohibidos de su cuerpo, obligándolo a detener el auto, convirtiendo su cerebro en una estampida de testosteronas que lo anulan y transforman en un animal hambriento de sexo, que ella va complaciendo sentada a horcajadas sobre el, cabalgándolo y haciéndolo gemir de pasión y placer.-¡Bienvenido al cielo!- le dice mientras él explota eyaculando y la pequeña pistola calibre 22 que ella ha sacado dispara, incrustándole una bala entre las cejas matándolo.Ahora es un depredador menos en la jungla de la ciudad y uno mas para su colección.
José Rafael Hernández
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